Una de talentos 3d

¿Dos años de vida? No creo, hombre. Lo único que hace falta, a mi parecer, y que no es poco, es una especie de conciencia general a lo que es el diseño, 3d, etc. Me explico: el otro día, hablando con un amigo, que entre otras cosas se dedica a hacer páginas webs para empresas, me comentó que una le llegó a pedir que en el índice de la página apareciera una animación de un puente, y la cámara volando por dentro, alrededor de él, una virguería, vamos. Claro, tú sabes cómo diseñador que eso es imposible, que no puedes tener un flash que ocupe 15 megas, que eso es una barbaridad. Pero está empresa es eso lo que quiere, y claro, cuando les muestras el resultado que ellos te exigen, se quedan más boquiabiertos que para qué, porque se dan cuenta de que la página no funciona como ellos tenían en mente, y la pagan con el diseñador. Lo haces mal tanto si haces lo que te dicen como si tomas la iniciativa, y por experiencia (aunque no relacionado con estos trabajos) esto se está convirtiendo en un típico de la relación jefe-machaca que no nos llevará a ningún sitio.

Hoy en día todo el mundo tiene acceso a programas como max, Photoshop, etc. Mientras que ayer éramos cuatro gatos los que cortábamos el bacalao, hoy vemos cómo el vecino de abajo que tiene 12 años se monta unas animaciones del cagarse. Pero ahí viene el problema: mucha gente sólo se preocupa de aprender el apartado técnico del programa en cuestión, y se pasa por el forro los conceptos de narración clásicos (y que no me venga nadie con qué Goddard es mi ídolo, ¿eh?) a mí es algo que me indigna muchísimo: ver cómo son seleccionados en un montón de certámenes animaciones (ya que es por dónde me muevo más) hechas en plastilina, 3d, lo que sea, en la que ya no es que todo sea forma y no haya concepto o viceversa, sino en que la estructura de la historia no es coherente, que si quieres enfatizar la expresión de un personaje no me hagas un plano general, que si quieres mover la cámara la mueves cuando tengas que moverla, no cuando te dé la gana (y esto es algo que con el 3d pasa muchísimo).

Yo no voy de sobrado, pero soy muy crítico con esos temas. Ya comenté en otro apartado sobre el corto los girasoles, una cutrez increíble de los hermanos lagares (dios me libre de trabajar algún día en su academia de animación) en plastilina y 3d, que ganó un Goya en el 2000. Increíble, señores. ¿Qué en este país no hay talento? Me río yo de quien diga eso. Lo que pasa es que quien tiene que invertir no se arriesga, siempre se produce lo mismo. Un punto a favor del bosque animado fue la gran campaña de promoción de la película que se hizo, creando expectativas, organizando exposiciones itinerantes. Vale, que la película en sí es un truño, pero fue el primer paso, y no todo va a salirnos a la primera.

Y las escuelas, mejor no hablar de ellas, porque mi concepto de escuela es tú pagas y como tú pagas nadie te va a decir esto no lo hagas. Sé que es un concepto equivocado, pero prefiero que los motivos de lo que ocurre y de lo que se ve por ahí es esa a pensar que en España no hay talento. Como dice sabina, nos sobran los motivos (para estar seguros de que de aquí mucha gente va a ir hacia arriba). Saludos.